Llegas a la escuela y empiezas a formarte como maquillador profesional pero ¿sabes diferenciar las distintas disciplinas? Maquillaje social, maquillaje editorial, beauty, publicidad, e-commerce… por no hablar de otros campos más especializados como la caracterización o el fx. Hoy te explicamos las diferencias entre el maquillaje social y el maquillaje editorial pero ten en cuenta que parten de la misma base teórica y técnica solo que el objetivo del proyecto y la forma de trabajar son distintas. Entender esta diferencia es fundamental porque, como ya imaginarás, no es lo mismo preparar a una novia para uno de los días más importantes de su vida que crear un look para una editorial de moda basada en una idea creativa concreta. Aunque en ambos casos vamos a por un resultado impecable, las necesidades del cliente, el proceso y el contexto son muy muy dispares.
Sea cual sea el maquillaje que te interese más, en nuestro Curso de maquillaje profesional te preparamos para los dos con un equipo docente en activo que te dará todas las claves y herramientas prácticas para que te desenvuelvas perfectamente en el ámbito laboral. Si tienes alguna duda, escríbenos y te ayudaremos. Y ahora sí, vamos a ver en qué se diferencian el maquillaje social y el editorial.
Maquillaje social: trabajo adaptado a la persona
De forma resumida, podemos decir que el maquillaje social es el que realizamos para eventos reales como bodas, fiestas, eventos, alfombras rojas o cualquier ocasión especial en la que la persona quiere verse favorecida sin dejar de sentirse ella misma.

En este tipo de trabajos, el maquillador tiene que analizar primero el rostro, el tipo de piel, el estilo personal, los gustos y hábitos del clientx y el vestuario para dar forma poco a poco a un maquillaje personalizado que potencie rasgos y disimule defectos. No existe una fórmula universal ya que en el maquillaje social existen muchas variables pero lo importante es, también, adaptarse al contexto en el que va a lucirse.
Además del resultado estético, hay otro factor imprescindible: la duración. Un maquillaje para un evento, como por ejemplo el maquillaje de novia, debe resistir muchas horas, diferentes condiciones de iluminación, fotografías, abrazos, lágrimas o cambios de temperatura. Por eso, la preparación de la piel, la elección de productos de calidad, el acabado y las técnicas de fijación tienen un papel protagonista.
Finalmente, hay otra cosa que debes tener muy en cuenta. En el maquillaje social se trabaja con el cliente final (una novia, madrina, una influencer, celebrity…) por lo que tienes que desarrollar habilidades como la comunicación, la escucha y la empatía para que todo fluya y quede satisfechx.
Maquillaje editorial: creatividad al servicio de una idea
El maquillaje editorial, sin embargo, es mucho más creativo puesto que es aquel que se muestra en revistas, shootings, campañas y otros proyectos de moda y belleza. Por eso, el objetivo de este tipo de maquillaje ya no es embellecer sin más sino que es construir una imagen capaz de transmitir una historia, una tendencia o la identidad de una marca. En el maquillaje para shootings y revistas trabajarás siempre en equipo junto a fotógrafx, estilista o editorxs de moda y tu maquillaje será parte del global, tendrá que adaptarse en todo momento a un briefing o concepto creativo.

Dentro de esas directrices, tendrás que planificar muy bien el shooting y muy probablemente tendrás margen para experimentar con colores intensos, texturas poco convencionales, aplicaciones de fantasía, acabados gráficos o pieles muy trabajadas pero siempre mostrando un buen dominio técnico, capacidad de adaptación y rapidez (el equipo te estará esperando).
El maquillaje editorial es exigente porque deberás enfrentarte a largas jornadas de rodaje, cambios de maquillaje sobre la marcha, contrastes de iluminación, maquillaje en plató y en exteriores… pero, a cambio, al trabajar con modelos profesionales no deberás preocuparte de satisfacer sus gustos.

Principales diferencias entre maquillaje social y editorial
Entonces, como resumen podemos decir que las principales diferencias entre maquillaje social y editorial está en el objetivo de cada uno y en el “para qué” se lleva a cabo. El primero es para embellecer a una persona y el segundo es para transmitir una idea en el contexto de una sesión de fotos donde todo va acorde. Además, otra diferencia clave es que el maquillaje social debe ser impecable tanto en directo como en fotografía mientras que el editorial se pone siempre al servicio de la imagen. A veces incluso se sacrifica la idea tradicional de belleza para conseguir una fotografía más impactante o una propuesta visual más potente. Lo importante es que el conjunto funcione como una única pieza creativa.