¿A quién de aquí le gusta la moda? ¿Quién ha soñado con maquillar entre prisas, fittings y modelos? Suena emocionante pero más emocionante es dedicarse plenamente a ello, trabajar codo con codo con los mejores make up artists del mundo, viajar a las capitales de la moda y desenvolverse con maestría entre bambalinas. Y es que trabajar como maquillador en el backstage de un desfile de moda es una de las experiencias más intensas y exigentes dentro de la industria de la belleza.
Aunque desde el exterior pueda parecer un entorno glamuroso (y lo es), la realidad es la de un equipo altamente coordinado que trabaja bajo una enorme presión de tiempo para que cada modelo llegue a la pasarela con un maquillaje impecable y perfectamente coherente con la visión creativa del diseñador. En el maquillaje de desfiles el cronómetro manda y los más habilidosos con las mejores herramientas y técnicas son los que tienen mucho ganado.
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Mientras, si te pica la curiosidad esto es todo lo que tienes que saber sobre el maquillaje de pasarela.

La preparación empieza antes del desfile
El trabajo de un maquillador de desfiles no arranca cuando llegan las modelos al backstage. Días antes, el key makeup artist (maquillador principal) se reúne con el diseñador de la colección y con el director creativo del desfile para desarrollar un concepto estético que vaya acorde tanto a las prendas como al show. En esa reunión se define qué papel tendrá el maquillaje: puede ser prácticamente invisible para destacar la ropa o convertirse en un elemento protagonista del desfile.
Una vez acordado el diseño, en el maquillaje de pasarela para las firmas más importantes es bastante habitual realizar una prueba de maquillaje sobre una sola modelo. De esa sesión surge el face chart, un documento técnico donde se especifican los productos, colores, texturas y técnicas que todo el equipo de maquilladores y ayudantes debe conocer y que tendrá que reproducir en cada modelo.
¿Cómo es la estructura del equipo de maquillaje?
En los grandes desfiles internacionales no trabaja un único maquillador (faltaría más), sino un equipo organizado por niveles que van desde el coordinador y supervisor hasta los maquilladores más experimentados que gestionan a los distintos make up artists y los asistentes que se ocupan de llamar a las modelos, preparar productos, colocar el material, desinfectar herramientas y ayudar en todo lo que se les pida.
Por norma general, las marcas patrocinadoras de cosmética de cada Fashion Week (como MAC, NARS, Dior Beauty o L’Oréal Professionnel) aportan su propio equipo artístico y los productos utilizados.

El día del desfile: prisas y nervios
La jornada de un maquillador en backstage de desfiles de moda suele comenzar entre tres y cinco horas antes del inicio del desfile. Nada más llegar, debe preparar todo su material para no tener que buscarlo y ponerse manos a la obra a medida que van llegando las modelos, que lo suelen hacer de forma escalonada para no crear tapones. ¿Cuánto tiempo se tiene para maquillar? Pues depende del diseño pero a veces puede disponer únicamente de 15 a 30 minutos para completar un rostro.
Retoques antes de salir a la pasarela
Cuando las modelos ya están vestidas y en fila para salir, llega una de las fases más delicadas. El director de maquillaje revisa personalmente cada rostro bajo la iluminación del desfile y ordena pequeños retoques: eliminar brillos, reforzar un labial, redefinir una ceja o igualar el acabado entre diferentes modelos. Además, durante el desfile, en el backstage también es posible que haya retoques en cuestión de segundos ya que con los cambios de vestuario tan rápidos el maquillaje puede verse afectado.
Finalmente, salvo que la modelo no quiera porque sea su último desfile de la jornada, es muy habitual tener que desmaquillar a las modelos y dejar la piel preparada para el siguiente show.

Qué se valora en el maquillaje para desfiles
Para orientarte un poco mejor, te contamos las habilidades que tienes que desarrollar para maquillar en el backstage de forma eficiente sin dejar de lado la calidad.
- El trabajo en equipo es esencial: El backstage funciona como un mecanismo perfectamente sincronizado. El maquillador trabaja a contrarreloj junto a peluqueros, estilistas, directores creativos, producción, fotógrafos, directores de casting, modelos, etc. así que la comunicación debe ser clara ya que cualquier retraso afecta al conjunto del desfile.
- Priorizar ser rápido: Es importante saber trabajar rápido y eficientemente y, para ello, hay que dominar la técnica a la perfección.
- La creatividad individual pasa a segundo plano: El objetivo es reproducir el maquillaje acordado con absoluta fidelidad. Por ello, la precisión técnica y la memoria visual son cualidades muy valoradas.
- Capacidad de improvisar: Mantener la calma, respetar la jerarquía y adaptarse rápidamente a los cambios es fundamental ya que hasta en grandes semanas de la moda hay imprevistos de última hora.
- Cuidar la preparación de la piel: Tras varios días de desfiles, las modelos acusan el cansancio y su piel se resiente así que hay que aplicar calmantes, refrescantes, productos hidratantes ligeros, sérums y primers adaptados al estado de cada piel. Una preparación de la piel adecuada facilita que el maquillaje resista la iluminación intensa, las fotografías de alta resolución y el ritmo del desfile.
Como vemos, trabajar como maquillador en el backstage de un desfile de moda puede ser maravilloso pero no todo el mundo está preparado para esa exigencia. Eso sí, la satisfacción que da ver tu trabajo en fotografías y publicaciones de todo el mundo hace que valga mucho la pena prepararse para ello.