Toda aquella persona que trabaje en peluquería estará de acuerdo con esta afirmación: “El 90% del éxito de un recogido está en la preparación del cabello”. Por eso, hoy te hablamos sobre cómo preparar el pelo para un recogido sea cómo sea -tanto el recogido como el corte y tipo de pelo-, desde un moño de bailarina sencillo a un recogido de novia más elaborado.
Como expertxs en peluquería de plató a veces tenemos que hacer varios recogidos en un mismo shooting por lo que sabemos que si el cabello está bien preparado, los recogidos o semirrecogidos serán más rápidos y eficientes y con un acabado más profesional.
Por qué es importante preparar el cabello antes de un recogido
Preparar el cabello antes de un recogido es fundamental para crear la base adecuada para que el peinado se sostenga y cuente con estructura y volumen suficiente para que dure más tiempo. Además, una melena bien trabajada previamente aportará al recogido un acabado natural pero brillante y pulido a la vez, 100% profesional. Y es que, si el cabello no se trata correctamente, el recogido puede deshacerse, perder forma o verse pobre… y eso, no lo queremos nunca pero sobre todo en en recogidos de novia o peinados para bodas y eventos debemos evitarlo al máximo.
Por otro lado, también tenemos que destacar que el pelo preparado es más manejable a nuestro antojo y permite dividir, trenzar, cardar y hacer lo que queramos con él. Otro punto a favor es que será más fácil esconder gomas y horquillas en él porque se mostrará más esponjoso.

Pasos clave de preparación básica de recogidos
- Analizar el cabello: su textura, densidad, longitud, porosidad y la dirección natural en la que cae, dónde suele llevar la raya, cómo es el corte, si lleva escalado, flequillo, etc. Esta evaluación previa del pelo antes de hacer ningún tipo de trabajo permite anticipar posibles dificultades en el recogido.
- Planificar el tipo de preparación del pelo según el recogido que vayamos a necesitar, si es ultra liso, con ondas, textura… y organizar los productos y materiales. De esto te hablamos más adelante.
- Lavado: Para recogidos se aconseja lavarse el pelo el día de antes. El cabello recién lavado es demasiado suave y resbaladizo, lo que dificulta el trabajo. Con un poco de grasa natural cualquier horquilla o bucle, se sostiene mejor. No obstante, en el caso de que haya que lavar el pelo sí o sí, se utilizará un champú ligero y nada de suavizante o mascarilla. El champú en seco es también una buena opción en estos casos.
- Secado: Este paso marca completamente el destino del peinado final. Como veremos en el siguiente punto, si se busca volumen en la parte superior, el secado debe levantar la raíz; si se pretende un recogido pulido, el secado debe hacerse con cepillo para alisar y controlar el cabello y después planchar. Durante este proceso se aplican productos de preparación como protectores térmicos, espuma para dar volumen, sprays texturizantes, laca fijadora… según las necesidades.
Preparación del recogido según el tipo de pelo
Cada tipo de pelo tiene unas necesidades concretas así que analizamos en qué te tienes que fijar si quieres saber cómo preparar el pelo para un recogido según si el cabello es liso, rizado, con volumen… No son reglas absolutas ya que la experiencia del peluquerx dictará qué es mejor en cada caso pero sí que es una guía que te puede ser de utilidad.

Cabellos lisos
En las melenas ultralisas el problema más habitual es la falta de textura ya que suele ser un tipo de cabello demasiado lacio y sin cuerpo por lo que para determinados recogidos resulta resbaladizo. En estos casos lo que hacemos es aplicar una espuma o un producto texturizante antes del secado y, posteriormente, dos cosas: un cardado en la raíz para dar volumen y una ligera ondulación con tenacilla o plancha de medios a puntas. Las ondas no tienen por qué aparecer en el recogido final pero sirven para aportan cuerpo y agarre al cabello, facilitando la sujeción.
Pelos rizados
En el cabello rizado la preparación depende del recogido que se va a realizar, es decir, si se van a aprovechar las ondas naturales o no. Si se trata de lo primero, hay que hidratar y definir bien el rizo aplicando el método curly y secarlo poco a poco con difusor. Después hacer el peinado que queramos siempre cuidando que las ondas no se deshagan ni queden con demasiado cast (rígidas). Sin embargo, si el peinado exige un acabado pulido o muy estructurado, puede ser necesario alisar con cepillo y plancha previamente para controlar el volumen y evitar encrespamiento.

Cabello abundante vs poco pelo
Respecto a cómo preparar el pelo para recogidos en los dos extremos que nos podemos encontrar te contamos que para cabellos abundantes o muy gruesos, el principal reto es el peso. Aunque trabajar este tipo de melenas es una maravilla, el peso que tienen puede “hacer caer” el moño o recogido si no está bien estructurado o sujeto con horquillas y gomas. Un buen secado por secciones y muy pulido facilita la manipulación del cabello y permite organizarlo mejor antes de empezar a construir el peinado.
Por otro lado, cuando nos encontramos con clientxs con poco pelo o muy fino o pobre, tenemos el problema contrario: el reto es darle un volumen XXL para que no quede aplastado, plano o “relamido”. En estos casos nos centraremos mucho en trabajar la raíz con productos voluminizadores y secar elevando el cabello desde la base así como en cardar la coronilla. Como en los pelos lisos, las ondas suaves nos ayudarán ayudan a crear el cuerpo que nos facilitará hacer un recogido más interesante.

Preparación según la longitud del cabello
Como no, la longitud en ese momento y el corte también influye en cómo preparar el pelo para un recogido. En cabellos cortos o medias melenas es necesario crear mucha textura para poder sujetar bien los mechones y, muchas veces, según la forma del peinado necesitaremos añadir extensiones para alargar la melena, unificarla o bien aportar volumen. En el pelo largo, en cambio, solo tendremos que analizar su peso para poder estructurarlo bien en secciones y que quede perfecto.
Con los flequillos y escalados deberemos tener cuidado para o bien integrarlos en el recogido o fijarlos hacia atrás o peinarlos para que enmarquen el rostro.

Según el tipo de recogido: ejemplos
Por último, la preparación del pelo para recogidos siempre debe adaptarse al tipo de peinado que se quiere realizar y a su estilo porque no es lo mismo un semirecogido informal o boho que un moño alto, clásico y tirante. Te ponemos algunos ejemplos prácticos.
- Moño de bailarina: Para un clásico moño de bailarina tirante el objetivo es conseguir una superficie lisa, brillante y perfectamente controlada. Para ello se trabaja con secados muy pulidos, plancha y productos que controlen el encrespamiento.
- Recogidos y semirecogidos boho: En recogidos románticos o desenfadados con mechones sueltos se busca una textura más natural creando ondas suaves en todo el cabello, aplicando texturizantes y trabajando con las manos para dar forma y movimiento.
- Trenzas: En los recogidos con trenzas también es recomendable texturizar previamente el cabello, ya que las trenzas quedan más definidas y visualmente más llenas cuando el cabello no está completamente liso.
Así pues, ya sabes cómo preparar el pelo para un recogido porque cuando esta base está bien trabajada, el peinado se realiza con mayor facilidad, requiere menos fijación y ofrece un resultado mucho más duradero.