Errores más comunes al maquillar novias

Quienes nos dedicamos al sector nupcial sabemos todos los entresijos de esta especialización tan bonita. Porque más allá de saber aplicar productos, el verdadero reto del maquillaje de novia está en prepararse, anticiparse a las necesidades, adaptarse a personalidad y contexto y acompañar con empatía. Por eso, hoy creemos importante hablarte de los errores más comunes al maquillar novias y de cómo, sin darnos cuenta, pueden tener un gran impacto en el resultado final. Identificar estos posibles fallos y entenderlos es el primer paso para que el trabajo luzca, la clienta quede satisfecha (se vea guapa y su autoestima se multiplique) y la experiencia sea realmente inolvidable.

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Improvisar el día de la boda

El primer error y el más importante es no haber realizado una o dos pruebas de maquillaje de novia en condiciones. Semanas antes de la boda es cuando se debe definir el estilo, seleccionar los productos y tonos como bases, correctores o sombras, ajustar intensidades, comprobar la duración y revisar cómo reaccionan los productos en la piel. Sin este paso, el look de la novia será una aventura a la que no hay que arriesgarse. La improvisación, además, añade pérdida de tiempo y tensión innecesaria tanto al profesional como a la clienta en un momento en el que las emociones están a flor de piel y donde todo debería ser fluido y controlado.

Errores más comunes al maquillar novias

Probar productos nuevos en el momento

Al hilo del error anterior, el día de la boda no es momento para innovar y en esto se incluye estrenar productos, sea cuál sea. Introducir ingredientes no testados puede dar lugar a reacciones cutáneas, cambios inesperados en la textura o incompatibilidades entre formulaciones. Aunque el producto sea de alta calidad o natural, ya sabes que cada piel responde de manera distinta y a eso se unen los nervios, cambios hormonales, etc. Lo más seguro si no queremos sorpresas es trabajar con cosméticos previamente probados en la prueba de novia o -a una mala- que la clienta ya conozca y aplique en su skincare habitual.

No hidratar la piel correctamente

La hidratación es fundamental para que el maquillaje se asiente de manera uniforme y duradera por lo que, aunque la novia se haya realizado tratamientos previamente, ese día tiene que cuidarse a conciencia. Una piel deshidratada provoca parches, líneas de expresión marcadas o falta de luminosidad. Para preparar el rostro bastará con elegir una mascarilla ligera, una crema hidratante adaptada al tipo de piel y unos parches para descongestionar bolsas y ojeras. Con ello, la base y correctores se integrarán bien, mejorando tanto el acabado como la permanencia del maquillaje a lo largo del día.

Errores al maquillar novias

Exceso de base y/o brillos

Entrando ya en lo que es el maquillaje nupcial propiamente dicho, hay que evitar a toda costa el exceso de producto para no sobrecargar la piel y que el resultado sea del todo menos natural. Un exceso de cobertura o de glow puede resultar poco favorecedor tanto en persona como en fotografía -y ese día se van a hacer muchas-. Las cámaras, especialmente con flash, tienden a acentuar texturas, brillos y acumulaciones de producto generando un efecto máscara o piel grasa que se puede regular midiendo las cantidades, trabajando por capas y difuminando muy bien. Los polvos matificantes, el fijador y los retoques durante la jornada harán el resto.

Descuidar la fijación del maquillaje

La boda es un día para besar, abrazar, comer, beber… pero también llorar o sudar. Un maquillaje bonito pero que no resiste horas, lágrimas o cambios de temperatura no tiene ningún sentido así que es fundamental trabajar el sellado y la fijación del maquillaje. Asimismo, esto es especialmente importante en los labios con labiales de larga duración que no se cuarteen y con productos waterproof que no se muevan de su sitio.

Errores habituales al maquillar novias

Ignorar la luz o el clima

¿Boda de día o de noche?¿En interior o exterior? ¿En invierno o verano?¿Llueve, hace viento, calor extremo…? Todo esto junto al entorno de la celebración condiciona directamente el resultado del maquillaje y no tenerlo en cuenta es uno de los errores más comunes al maquillar novias . La luz natural, la iluminación artificial, la temperatura o la humedad influyen en cómo se perciben los colores y en la duración de los productos. Si ignorar estos factores nos podemos encontrar con que el maquillaje se vea diferente al esperado o que se escurra o emborrone con rapidez.

No prever retoques o seguimiento

A veces lxs maquilladorxs terminamos el trabajo y nos vamos pero otras veces nos quedamos toda la celebración para retocar (esto es muy habitual cuando hay cambio de vestido y de look). En el primer caso, como buen profesional, hay que dar instrucciones a la novia para que pueda mantener el maquillaje intacto así como facilitarle un kit de retoque con productos esenciales.

Olvidarse de las emociones de la novia

Otro de los errores más comunes al maquillar novias es pensar que con una buena preparación ya está todo hecho. Nada más lejos de la realidad porque en un día tan cargado de emociones, la novia puede tener dudas o querer cambios de última hora. Por eso, no podemos entrar en pánico: hay que ser adaptable, escuchar, mostrar empatía y tener siempre presente que es ella quien debe verse guapa y sentirse segura con su maquillaje. Mantener una comunicación cercana y directa permite ajustar los detalles sin comprometer el tiempo ni la calidad del look final.

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