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Dos años después de la emisión del último capítulo de Juego de Tronos, recordamos la evolución del vestuario de Sansa Stark, una de sus indiscutibles protagonistas. Antes de nada, avisamos que este artículo va con enormes spoilers así que si eres una de esas (poquísimas) personas del planeta tierra que todavía no ha visto la serie, no sigas leyendo.

La que comienza como una niña ingenua y soñadora y termina como Reina del Norte es uno de los personajes que más se transforma a lo largo de la historia. A base de golpes y humillaciones, Sansa Stark pasa por todo tipo de fases que se ven reflejadas también en el vestuario y complementos creado por Michele Clapton, directora de vestuario de Juego de Tronos, trabajo con el que recibió varios premios Emmy. De hecho, la diseñadora afirmó en una entrevista para la revista Marie Claire que Sansa, interpretada por la actriz Sophie Turner, era el personaje de Juego de Tronos al que más le gustaba vestir: “Personalmente, siempre me ha gustado el estilo de Sansa, es lo más cercano a mi propio gusto”.

El vestuario de Sansa Stark en Desembarco del Rey

Sansa Stark es la hija mayor de Ned Stark, Señor de Invernalia, y Catelyn Tully. Representa a una dama de gran belleza, idealista, educada y muy inocente que todavía no ha descubierto los juegos de poder que la rodean y de la que se convertirá en víctima. Y así, como un claro reflejo de la esencia de la princesa perfecta, es el vestuario de Sansa Stark en los inicios de la serie.

Al principio de la historia Sansa Stark viste de azul con pieles, al más puro estilo del norte. Con su llegada a Desembarco del Rey, continúan los vestidos en tonos delicados como el rosa, con bordados, microvolantes, tejidos pesados y cuellos muy trabajados. Hace todo lo posible para encajar en un mundo que promete ser de ensueño y su estilismo así lo muestra. A medida que sus días se convierten en pesadilla, apuesta por los colores púrpura, cuellos en pico y diseños más holgados con mangas anchas.

Los vestidos de novia de Sansa Stark

El primero de los vestidos de novia de Sansa Stark es el que luce en su boda con Tyrion Lannister. Se trata de un diseño simbólico en dorado íntegramente bordado que alude a la riqueza de los Lannister. Lleva corsé y un cuello armado que transmite la reclusión a la que se somete Sansa con esta boda.

En la cuarta temporada de Juego de Tronos, tras enterarse de lo ocurrido en la boda roja, el asesinato de Joffrey y huir con Meñique a Nido de Águilas, Sansa resurge con uno de sus looks más icónicos. Se trata de un impresionante vestido negro y gris con escote y con corpiño, hombros y mangas con plumas de cuervo. La simbología dice que la utilización de estas plumas surge quizá como respuesta al apodo de “palomita” que Cersei le puso.

Esta apariencia más oscura continúa a lo largo de la serie y solamente se rompe con el segundo de los vestidos de novia de Sansa Stark: el de su boda con Ramsay Bolton. Para este evento, la directora de vestuario Michele Clapton quiso que Sansa homenajeara a su familia en su regreso a Invernalia con un vestido blanco con estola de piel, cuerpo entallado como una gran armadura, falda voluminosa y broches de peces por su familia materna.

A partir de aquí, y especialmente tras la Batalla de los bastardos, Sansa adopta un vestuario casi militar muy parecido a los de los señores del norte, de los que ya forma parte. Gruesas capas de pelo, fajines y cinturones de piel y hombros estructurados caracterizan algunos de sus looks, en los que no falta su colgante redondo terminado en una punta en honor a la espada Aguja de su hermana Arya.

El simbolismo del vestido final de Sansa Stark

La guinda a la evolución del vestuario de Sansa Stark es el vestido final con el que sorprendió en su coronación como Reina del Norte, que esconde un mágico simbolismo relacionado con su linaje. Destacamos algunos detalles:

– El vestido de Sansa en el final de Juego de Tronos estaba confeccionado con el mismo tejido que el vestido oscuro que lució en capítulos anteriores, que a su vez era de la misma tela teñida del vestido de novia de Margaery en su boda con Joffrey Baratheon.

– Las mangas están repletas de escamas como sutil referencia a la familia de su madre, la Casa Tully.

– La tiara de Sansa Stark tiene dos lobos huargos unidos, que simboliza la unión familiar y que recuerda al broche sobre los hombros de su hermano Robb Stark.

– El corpiño de metal presenta las ramas crecientes del árbol de arciano, que también se ve representado mediante hojas rojas bordadas en la parte inferior de las mangas de la capa.

Además de todos estos detalles del vestido final de Sansa Stark, los seguidores de Juego de Tronos han encontrado muchos más sutiles homenajes a otros personajes como a Meñique mediante la forma de llevar su colgante o a Cersei Lannister en la silueta de su corona. Sea como fuere, la evolución del vestuario de Sansa Stark culmina con un look para el recuerdo y a la altura que la Reina del Norte merece.

 

*Imágenes: HBO, @gameofthronesreality y HBO / Helen Sloan (imagen de portada)