BLOG & NOTICIAS

Si has llegado hasta aquí es porque de alguna manera sientes especial curiosidad por el color. Dejame decirte, querido lector, que has aterrizado en el lugar adecuado. 

Imagina por un momento que en vez de haber nacido en pleno siglo XXI, hubieras tenido la suerte de venir al mundo en una caverna en la prehistoria. Si esto hubiera sido así, hubieras crecido rodeado de estímulos procedentes únicamente de la naturaleza. 

No sabrías lo que es una televisión, una marquesina de publicidad o un smartphone. Tu percepción del color se basaría solo y exclusivamente en lo que te rodea. El cielo y el mar azul, los árboles marrones y verdes, y las rocas austeramente grises. ¿Fácil verdad?

El problema es que tú, y también yo, nos hemos educado rodeados de estímulos que nada tienen que ver con los ejemplos que acabo de poner. Y es aquí a donde quiero llegar…

Psicología_color_1

¿Qué es la psicología del color? 

La psicología del color es un campo de estudio que analiza el efecto del color en la percepción y conducta humana. Aunque durante años se han puesto muchos esfuerzos en desacreditar esta ciencia, la realidad es que como al buen vino, el tiempo le ha dado valor. 

Como todo, la psicología del color tiene sus reglas. Pero antes de entrar en materia, déjame contarte algo interesante… 

Antes de la llegada de los smartphones y de las redes sociales como Instagram, el ser humano recibía la mayoría de sus estímulos más llamativos a través de la televisión o las marquesinas de publicidad. Por aquella época nuestro cerebro tenía la capacidad de decidir en tan sólo 30 segundos si algo (fuese lo que fuese) era interesante o digno de nuestra atención. ¡30 segundos! ¿Sorprendido?. Pues quizás te sorprenda más aún si te digo que curiosamente son 30 los segundos estipulados que se venden por franjas de publicidad en televisión. Es decir, que un anuncio dura de media 30 segundos ¿Casualidad?. 

Nuestro cerebro era capaz de procesar muchísima información en esos pocos segundos. El 90% de la información que utilizaba nuestro cerebro para decidir si continuaba o no prestando atención era el color que componía el anuncio (o estímulo). Y esto no lo digo yo, lo dice Color Marketing Group, compañía especializada en el uso de los colores en marketing.  

Pero como digo, eso era mucho antes de que llegaran a nuestras vidas los smartphones y las redes sociales. Ahora, gracias a la rapidez de nuestro dedo para pasar a la siguiente imagen, nuestro cerebro tiene apenas unos 8 segundos para decidir. ¿Te imaginas? Días y días de intenso trabajo para producir una fotografía a la que nuestro público objetivo apenas va a destinar en el mejor de los casos ¡8 segundos!. 

Y aquí precisamente es donde el color (más concretamente la psicología del color) se puede convertir en tu aliado.

Todos los colores nos hacen sentir. Y esa sensación, aunque a veces lo parezca, no es accidental. El color es un elemento muy expresivo capaz de manipular los sentimiento y emociones del espectador, creando atmósferas cargadas de significado. Es por ello que encontramos profesionales cuyo trabajo consiste en trabajar el color con el fin de transmitir las sensaciones que se deseen. 

El color en el marketing es imprescindible, pero se ha convertido en una herramienta aún más importante en el cine. 

La asociación de colores con sentimientos no es cuestión de gusto. Que un color no te guste puede suponer que lo uses menos, o incluso que nunca lo utilices, pero el sentimiento que te genera no está supeditado por ese gusto. 

Porque esos sentimientos que se asocian con el color, son experiencias arraigadas profundamente. ¿Cómo? Te preguntaras… Te lo descubro si sigues leyendo. 

¿Qué estudia la psicología del color?

No nacemos sabiendo la asociación emocional de un color, pero a partir de nuestra propia experiencia y nuestro aprendizaje acabamos teniendo una respuesta emocional similar al resto. De ahí que existan estudios que demuestran que el 60% de la población occidental elige el azul como color favorito, y que haya colores que apenas son apreciados como el marrón y el gris.

Al igual que tu aprendes rápido que el fuego quema si lo tocas, y tu cerebro registra esa interacción convirtiéndola en un patrón como forma de protegerte a futuro, rápidamente el cerebro realizará otros patrones con los colores, con los olores y con todo lo que te rodea. Tu cerebro es un gran ordenador que trabaja por asociaciones. Es por eso que puede tomar decisiones tan rápido (¡¡¡8 segundos!!!) basándose solo en estímulos, como el color. 

La psicología del color utiliza esos patrones para que los artistas utilicemos el color de forma que seamos capaces de crear sensaciones intencionadamente. 

Otro factor muy relevante es el cultural. La asociación de colores cambia dependiendo de la cultura en la que has crecido. Por ejemplo, en Japón, India o China el blanco es el color del luto. Algo impensable en la cultura occidental.

¿Eres artista?

La Psicología del color se ha convertido en una asignatura imprescindible para todos los profesionales que tengan el color como una herramienta de trabajo. 

Diseñadores gráficos, diseñadores web, maquilladores y estilistas, fotógrafos, videógrafos o postproductores son algunas de las disciplinas que más se benefician de estos conocimientos. 

La Psicología del color se puede aprender. Bastan apenas unas clases bien enfocadas para que comprendas a la perfección de qué forma puedes convertir el color en tu aliado. 

Te dejo por aquí mi curso de Psicología del color enfocado a artistas y al gremio audiovisual. Si eres maquillador, estilista, fotógrafo, diseñador gráfico o sencillamente el color te apasiona y quieres conocer más, te animo a que le eches un vistazo. 

 

 

Abrir chat