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Tanto en el mundo del cine como en el mundo del teatro se producen espectáculos ambientados en muchas épocas más allá de nuestra época contemporánea. Hay historias que tienen lugar en la antigüedad clásica de romanos o egipcios, historias que tienen lugar en la Edad Media, historias que tienen lugar en el siglo XX e incluso historias que tienen lugar en algún hipotético futuro. Hoy queremos centrarnos en una de las épocas más influyentes de la historia de la humanidad: el romanticismo. Y del maquillaje del romanticismo, claro.
 
 

Maquillaje del romanticismo

Antes de nada, y para poder entender en profundidad el maquillaje del romanticismo, es imprescindible que conozcamos primeramente qué es el romanticismo. Pues bien, hablamos de un movimiento artístico y filosófico nacido en la Europa del siglo XVIII. Un movimiento caracterizado por la rebeldía ante las reglas, la exaltación de los sentimientos y de las emociones, la obsesión por el individualismo y la posición del yo ante el universo, la exaltación de la fantasía o el interés por lo exótico, entre muchos otros rasgos.
 
Estas características tan especiales, que contrastaban con el neoclasicismo y la Ilustración, que intentaban poner la razón en el centro mismo de la experiencia humana, en lugar de las emociones, convirtió aquellos tiempos en tiempos muy interesantes desde muchos puntos de vista. Por eso es tan común que hallemos en el cine y en el teatro obras contextualizadas en esta época de la historia humana. Y por eso es tan relevante conocer las técnicas de maquillaje románticas en el maquillaje en el cine y el maquillaje en el teatro.
 
 

Maquillaje ambientado en romanticismo

¿Pero qué características concretas tenía el maquillaje del romanticismo? Pues como ocurría en el resto de áreas humanas, el romanticismo influyó en el maquillaje dotándolo de una mayor fantasía. Así, bastantes mujeres de la época se entregaron a la conocida como fiebre del colorete, además de un maquillaje espeso y con tonos muy fuertes que lo hacían bastante evidente. Esto ocurría con el romanticismo en muchas áreas: no dejaba indiferente a nadie porque era muy notorio. O lo amabas o lo odiabas. No hay punto medio.
 
Los colores más utilizamos eran el rojo y el lila, dos colores muy presentes igualmente en el arte romántico. Lo importante también era generar contraste y destacar los rasgos enormemente. ¿Te gusta esta época de la historia de la humanidad? ¿Te encantaría ser capaz de caracterizar actores y actrices para que interpretaran personajes románticos? Pues en Kohl School podemos proporcionarte todas las herramientas y las técnicas necesarios para implementar de manera óptima un maquillaje de romanticismo. Te esperamos.
 
 

Cómo hacer maquillaje del romanticismo

Sin embargo, y aunque no podemos enseñarte en un post todo cuanto querríamos del maquillaje romántico, ni muchísimo menos, sí que queremos dejarte unas cuantas orientaciones básicas. Una muy importante es la búsqueda de la tez blanca. El imaginario romántico está muy conectado con la enfermedad, decadencia y muerte, aspectos que reivindican como algo hermoso. Por eso deben usarse técnicas que consigan dar a las pieles una mayor palidez. Cuanto mayor palidez, mejor. Es clave en el maquillaje del romanticismo.
 
Pero al mismo tiempo, y como indicábamos antes, el romanticismo juega con los contrastes. Por eso sobre la tez pálida deben aplicarse componentes de resalte como los coloretes. Y hacerlo de manera generosa, pues el rubor exagerado es característica elemental del maquillaje para romanticismo. Lo mismo pasa con los labios, que deben ser destacados con colores rojos muy intensos. Por último, también era muy común el uso de técnicas para crear lunares artificiales. ¡No te olvides de ellos!