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En otros de nuestros artículos hablamos acerca del trabajo de maquillador profesional. De la cantidad y variedad de salidas profesionales que permite. Desde el maquillaje en cine o teatro hasta el maquillaje en el sector de la moda, pasando por el maquillaje privado a domicilio o el maquillaje de bodas. Pero aunque hay muchas opciones laborales, debemos trabajárnoslas. El mercado no regalada nada. Y una de las cosas que se deben hacer tan pronto como sea posible es crear el portfolio de maquillador. Un elemento clave.
 
 

Portfolio maquillaje

Un portfolio es una carpeta en la que vienen recogidos los mejores trabajos de un profesional. En el caso del portfolio de maquillaje, obviamente, debe incluir trabajos de maquillaje. Su objetivo es muy claro: aportar a los nuevos clientes una perspectiva integral de lo que eres capaz. Después de todo, las palabras se las lleva el viento, pero los hechos están ahí. En trabajos visuales como el maquillaje o el diseño de moda, lo que más interesa de un profesional son sus trabajos previos. Es una realidad. Y debe cuidarse al máximo.
 
¿Cómo? Creando un portfolio de maquillaje de calidad. Eso pasa primeramente por inmortalizar, siempre con el permiso de tus clientes, los trabajos de maquillaje que vas elaborando. Posteriormente será momento de seleccionar entre todos tus trabajos. Selecciona aquellos de los que estés más orgullo, pero también esos que resultan más atractivos en el mercado. Como siempre apuntamos, lo más recomendable es encontrar el equilibrio entre lo que a ti te gusta y lo que puede abrirte más oportunidades profesionales. Es fácil.
 
 

Cómo debe ser el portfolio de maquillador

El portfolio de maquillador debe ser una representación instantánea y completa de tu estilo profesional. Y es que las personas que tengan acceso a él deberían poder ver inmediatamente qué talentos, qué técnicas y qué estilos se encuentran en tus manos. Deberían poder ver todo tu potencial. Además, desde Kohl School aconsejamos asimismo introducir una buena variedad. Proyectar una imagen de profesional versátil es muy pero que muy importante. Así todos los clientes podrán encontrar algo que les seduzca en tu trabajo.
 
Esa es una de las ventajas de disponer de un buen portfolio de maquillaje. Que permite seducir del modo más directo y más eficaz posible: mediante el propio trabajo. Es como cuando los tatuadores se tatúan a sí mismos. Puedes ver su criterio estético, puedes ver su precisión, puedes ver su calidad como tatuador. Con el portfolio de maquilladores se persigue exactamente lo mismo. Es una carpeta que puede abrir puertas de empleos en tiendas de maquillaje, entre muchas otras potenciales salidas laborales del maquillaje.
 
 

Consejos para portfolio de maquillaje

Pero no todos los portfolio de maquillaje tienen la misma efectividad. En primer lugar porque no todos los maquilladores han realizado los mismos trabajos. El talento es el talento. Y también los conocimientos. Por eso aquí en Kohl School, la escuela de maquillaje de referencia en Madrid, ofrecemos cursos formativos para el desarrollo del talento y la adquisición de conocimientos de los maquilladores del mañana. Pero más allá de las diferencias en la propia calidad del contenido, también hay diferencias en la confección del portafolio.
 
Así que queremos darte unos cuantos consejos básicos. El primero de ellos es que pienses detenidamente la imagen que pondrás en portada. Está demostrado que las primeras impresiones condicionan la percepción que tenemos acerca de algo. El segundo es que no incluyas las fotografías de manera arbitraria. Busca algún sentido narrativo. Dale coherencia a tu portfolio de maquillador. Y, el tercero, añade testimonios de otros clientes anteriores. Eso siempre genera una confianza adicional.